A los 82 años, murió el escritor y periodista Sergio Bufano
En 1976, debió exiliarse en México; a su regreso a la Argentina, asesoró con otros intelectuales al presidente Raúl Alfonsín y ahondó en la revisión crítica de la lucha armada
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Ayer a la tarde, en su casa en el barrio de Almagro, murió a los 82 años el escritor, editor y periodista Sergio Bufano, informó su familia. Había nacido en la ciudad de Mendoza el 10 de octubre de 1943 y a los seis años viajó con sus abuelos a la ciudad de Buenos Aires. Su madre murió en el terremoto de San Juan, en 1944, y su padre, que se volvió a casar, tuvo dos hijos: Marilyn y Miguel Ángel, asesinado por la Triple A en 1974. Era padre de dos hijos, que nacieron durante el exilio en México, Marcos y Bárbara. Su abuelo era el reconocido poeta y profesor mendocino Alfredo Bufano.
Joven militante de izquierda del Movimiento de Liberación Nacional liderado por Ismael Viñas, Bufano pasó a formar parte de las Fuerzas Argentinas de Liberación, una organización filomarxista; en julio de 1976, fue secuestrado y torturado en un centro clandestino de detención de la Fuerza Aérea. Se exilió en diciembre de ese año. Fue uno de los intelectuales de izquierda que inició un proceso de revisión crítica de la lucha armada y la violencia política en la Argentina.
“Prefiero asumir las cosas que hicimos con todas sus consecuencias: las muertes, los asaltos y ciertas violaciones a los derechos humanos -dijo en una entrevista con LA NACION-. Porque mantener secuestrada a una persona durante un mes en condiciones paupérrimas, no importa si era un banquero, un empresario o un militar, era una violación a los derechos humanos”.

A partir de 2005, codirigió con Gabriel Rot la revista Lucha Armada en la Argentina. Con la profesora e investigadora Lucrecia Teixidó, su pareja, publicó en 2015 el ensayo de investigación Perón y la Triple A. Las 20 advertencias a Montoneros, donde se desmiente que el presidente Juan Domingo Perón fuera ajeno a la creación de la organización paramilitar conocida como Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) y que el Plan Cóndor, que coordinaba acciones represivas en el Cono Sur, comenzó después del golpe militar del 76.
Durante su exilio en México, junto con otros intelectuales argentinos de izquierda, fundó en 1979 la revista Controversia donde, además de denunciar los crímenes de la dictadura militar, comenzó una fuerte autocrítica de la guerrilla. A su regreso al país, en la transición democrática iniciada en 1983, trabajó con el presidente Raúl Alfonsín en el Grupo Esmeralda junto con sociólogos y politólogos como Emilio de Ípola, Juan Carlos Portantiero, Margarita Graziano y Fabián Bosoer. Desde el final de la presidencia de Alfonsín y hasta la muerte del líder radical, colaboró con la Fundación Argentina por la Libertad de Información.
Testimonió en varios documentales, como Cuarenta balas. El caso Fischer-Bufano, dirigido por Ernesto Gut y Dionisio Cardozo, que se puede ver en YouTube; Elizabeth, dirigido por el escritor y periodista Osvaldo Bayer (sobre la socióloga alemana Elizabeth Käsemann, secuestrada y asesinada en 1977), y, recientemente, en No matar, dirigido por Juan Villegas.
“Fue un protagonista destacado y muy activo en la vida política e intelectual argentina de los últimos cincuenta años -dice el ensayista e investigador Hugo Vezzetti a LA NACION-. Integró un grupo armado de los 70 e hizo de esa experiencia un fundamento para una tarea de reflexión y escritura sobre la política y la violencia. En México, formó parte del grupo que publicaba la revista Controversia, que integraban, entre otros, José Aricó, Juan Carlos Portantiero y Héctor Schmucler y estuvo entre los fundadores del Club de Cultura Socialista. Integró el grupo que asesoraba a Raúl Alfonsín a quien siguió acompañando después del final de su presidencia. Fundó y dirigió la revista Lucha Armada en la Argentina y, desde 2015, integraba la Mesa de Discusión sobre Derechos Humanos, Democracia y Sociedad. Tiene dos libros fundamentales, muy personales, en la indagación de ese pasado unido a su propia vida. Una obra autobiográfica, Apuntes de un hereje, de 2022, y La balada de los muertos, de 2024, un ejercicio poético de esa materia testimonial que nutrió toda su obra”.
En 1983, Bufano publicó Cuentos de la guerra sucia y, en 2012, la novela policial Una bala para el comisario Valtierra. En La balada de los muertos da voz a decenas de mujeres y hombres, jóvenes compañeros de militancia con los que compartió ideales y que fueron exterminados en la década del 70, en los años de la Triple A y del terrorismo de Estado. Dejó dos libros inéditos y una recopilación de sus artículos y ensayos.
Los restos de Sergio Bufano serán velados hoy de 17 a 19 en Quito 3779. Mañana a las diez, serán llevados al Cementerio de la Chacarita.







