Un robo de película: el atraco al Louvre será llevado al cine
La editorial Flammarion ya vendió los derechos de adaptación del libro El robo del Louvre, investigación realizada por tres periodistas; la película será dirigida por Romain Gavras y también se filmará un documental
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Robar arte parece resultar inspirador: mientras Berlín, uno de los protagonistas de la exitosa serie La casa de papel, se aboca en Netflix a atracar con su banda una casa de subastas y a planear por encargo el hurto de La dama del armiño, de Leonardo Da Vinci, un caso real está en camino al cine: el “robo del siglo” realizado el año pasado, cuando se llevaron joyas del Louvre.

La versión cinematográfica del audaz atraco diurno de piezas históricas por un valor de 102 millones de dólares, realizado el 19 de octubre último en el museo más visitado del mundo, estará a cargo del director francés Romain Gavras, hijo del legendario cineasta director de cine greco-francés Konstantinos Gavras. más conocido como Costa-Gavras. También se filmará una serie documental basada en el libro El robo del Louvre, investigación realizada por tres periodistas y publicada en librerías el 27 de mayo último por la editorial Flammarion, que ya vendió los derechos de adaptación según la Agencia France-Presse (AFP).

“La película será producida por Iconoclast, y la serie documental por Misfits (una compañía británica perteneciente al grupo Mediawan) –agregó AFP en un artículo reproducido por el diario Libération-. Aún no se han anunciado el título, la fecha de estreno ni el reparto de la película. Solo se ha revelado el nombre del cineasta Romain Gavras, conocido por dirigir Nuestro día llegará (2010) y Athena (2022)”.

En su libro, los periodistas Jean-Michel Décugis (Le Parisien), Jérémie Pham-Lê (Le Monde) y Nicolas Torrent (Paris Match) relatan cómo unos “ladrones de fin de semana” lograron irrumpir en la Galería Apolo y robar las Joyas de la Corona. Además de provocar una conmoción internacional, desencadenaron una crisis en el Louvre que llevó a la renuncia de Laurence des Cars, la primera mujer en dirigir el museo.

La fiscal del caso reveló en noviembre que los cuatro detenidos no coincidían con el perfil de profesionales de la delincuencia organizada al estilo de la película La gran estafa, sino de delincuentes de poca monta de los suburbios del norte de París. Los medios de comunicación franceses informaron que los ladrones dejaron caer durante su huida la más preciada de las joyas -la corona de la emperatriz Eugenia, hecha de oro, esmeraldas y diamantes-, olvidaron herramientas y otros objetos en el lugar y no prendieron fuego al camión de la mudanza antes de escapar.

Tras casi ocho meses de investigación y la detención de los principales sospechosos, la búsqueda de las joyas “se ha convertido en un complejo enigma, un rompecabezas que deja a los investigadores completamente desconcertados”, según los tres periodistas, informa Libération. Este robo demuestra, agregan los autores, que “el hurto de arte se ha convertido en un negocio más para muchos delincuentes” y “ha perdido su carácter sagrado. Tras la moda de los robos a furgones blindados y los atracos a bancos, el hampa ha encontrado una nueva mina de oro”.

“Unos meses después de lo que algunos medios rápidamente denominaron ‘el robo del siglo’ (una frase que posteriormente se volvió viral), la noticia es oficial”, informó por su parte la revista Vogue. Un artículo firmado por Marthe Mabille aseguró que Gavras ya está trabajando en un nuevo guion junto a Simon Jacquet y Mourad Winter, y que “se inspirará tanto en el robo en sí como en el frenesí mediático que lo rodeó, incorporando también elementos de la investigación narrada en El robo del Louvre”.

“El cine de atracos sigue siendo un género en sí mismo –observa Mabille-, un terreno fértil para los cineastas que exploran sin cesar el motivo del robo, desde estadounidenses como Stanley Kubrick, Quentin Tarantino y Steven Soderbergh hasta los maestros franceses del género. En Francia, Jean-Pierre Melville ya había elevado el arte del robo en Le Cercle rouge, con su legendaria escena de un robo en una joyería parisina”.






