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¿Pueden producirse hallazgos admirables de figuras en otros deportes en plena euforia del mundial de fútbol? ¡Sí, al menos en boxeo! La respuesta es afirmativa y el estadounidense Jesse Bam Rodríguez, flamante tricampeón, es el atleta en cuestión y se consolida como un púgil fenomenal.
Fue la gran sombra negra del bonaerense Fernando Pumita Martínez, en su período de campeón mundial (2022–2025), y más allá de las jerarquías del filipino Jerwin Ancajas y el japonés Kazuto Ioka, batidos por el argentino, siempre se supo que, tarde o temprano, se cruzaría en su camino. Y así ocurrió en 2025, cuando Bam Rodriguez lo pulverizó en diez rounds. Aceptamos, entonces, su excelencia y nos costó admitirlo.
Ahora, conquistó su tercera corona mundial en pesos diferentes. Se apoderó del interino gallo (AMB), brillando y noqueando al estadounidense Antonio Vargas en seis rounds, el sábado último en Arizona. Así, Bam ratificó su talento y virtudes para pelear cuerpo a cuerpo; difíciles de hallar en campeones de estos días. A partir de ello, los fabricantes de noticias alocadas comenzaron a exigir un choque inmediato con el fenomenal japonés Naoya Inoue, cuádruple campeón mundial y mejor boxeador del momento en lo que sería un combate fascinante. Gestión descartada para 2026.
Estas mismas sensaciones ya las vivimos allá por 2012, cuando el kazajo Gennady GGG Golovkin crecía a la par del ídolo quilmeño Sergio Maravilla Martínez. Todo el ambiente nacional seguía la evolución del explosivo GGG mirándolo de costado y pendiente de sus puños, pero nunca llegaron a enfrentarse.
Tiene 26 años y su vida transcurrió en el célebre barrio de El Alamo, sede de la vieja resistencia texana en donde 200 residentes soportaron el embate del ejército de México, pretendiente de las tierras de San Antonio.

Aquí empezó a boxear a los 12 años, admirando a su hermano mayor, Joshua Franco, que llegó a ser campeón mundial (2020–2023). Debutó como profesional en 2017 y ganó su primera corona mundial supermosca (CMB) –52,163 kg- en 2022 frente al mexicano Carlos Cuadras. Bajó de peso y se coronó en los moscas (OMB) -50,800 kg- y reconquistó su cetro primerizo en 2024 ante el jerarquizado azteca Juan Gallo Estrada. Ganó 10 combates mundialistas y tiene un récord de 24 victorias consecutivas (17 KO).
El californiano Robert García, 51 años, olvidado como excampeón mundial liviano junior (FIB) entre 1998 y 1999, pero cotizado entrenador de primerísimas figuras, entre ellas el santafecino Marcos Chino Maidana, tomó la dirección de su carrera desde sus comienzos amateurs. No tuvo reparos para definir su conducta ante la consulta telefónica de LA NACION: “Bam vive para el boxeo y su familia. Le encanta entrenar, ama a su esposa y sus dos hijitos y no produce noticias ruidosas. Eso para mucha gente es un problema, pero para mí, como director técnico, es una bendición. Descarten una pelea inmediata con Inoue, no es tiempo todavía. Falta un tiempo para ello. Unificaremos un par de veces el cetro gallo y después se verá. Es muy querido en San Antonio, pero no le interesa trascender mas allá de lo boxístico“.
Hoy el liderazgo pugilístico se reparte entre Inoue y el ucraniano Olexsandr Usyk, el campeón de los pesados. Bam se interpuso entre el ruso Dmitry Bivol y el estadounidense David Benavidez para saber quién es el tercer escolta de la bandera boxística el momento. Demoramos en aceptarlo como un campeón diferente. Y ahora celebramos tal distinción.



