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A los siete minutos del segundo tiempo, Julián Álvarez destrabó el partido ante Suiza y anotó uno de los mejores del Mundial, el que enfiló el camino de la victoria y el pase a semifinales, en las que espera Inglaterra. La jugada tuvo participación especial de José Manuel López, el tercer 9 que entró a la cancha en el alargue. El delantero de Atlético de Madrid tomó la pelota en la puerta del área e hizo lo que le había faltado al equipo argentino: patear al arco.
¡Y Julián acertó! Tanto, que la pelota entró sin resistencia en el ángulo derecho del arco suizo, defendido por Kobel, que no pudo hacer nada para evitar el 2-1 de la selección argentina. Fue el primer gol de Álvarez en el Mundial, y en un partido en el que no había tenido prácticamente chances. Su partido fue más de pelea con los defensores centrales suizos. Y de tirarse a las bandas para que los laterales suizos no pudieran recibir la pelota sin marca. Premio a ese esfuerzo, Lionel Scaloni lo mantuvo en cancha.

La telemetría de la FIFA mostró que al momento de ingresar en el arco suizo, la pelota viajaba a 86 kilómetros por hora. Inatajable no sólo para Kobel, sino para varios arqueros juntos. Por la potencia, pero también por la dirección. Con el tiempo, el golazo de Julián será recordado casi como el de Maximiliano Rodríguez ante México en Alemania 2006. Por la espectacularidad. Y por la velocidad a la que la pelota ingresó en el arco rival, imparable para cualquier arquero. El gol del exRiver ingresará, sin duda, al ranking de los tantos más gritados en Mundiales.
El autor del golazo argentino habló luego del partido y dejó sus impresiones. “Muy contento. Intentamos hasta el final. Se pusieron las cosas difíciles, pero sabíamos que si seguíamos yendo todos juntos las cosas iban a llegar”, afirmó el delantero en DSports.
Consultado por las críticas, el atacante aseguró que el plantel procura mantenerse al margen. “Siempre se habla mucho. Nosotros tenemos que enfocar la energía en nuestras cosas. No podemos prendernos a las cosas que se dicen en las redes sociales”, sostuvo. Además, reconoció que el equipo hubiera preferido evitar el tiempo suplementario, aunque destacó la dificultad del rival. “Preferiríamos ganarlo antes, pero sabemos que no es fácil”, expresó. Con la mirada puesta en el cierre del torneo, concluyó: “Quedan dos [partidos] más y vamos a ir con todo”.
La historia no quedó ahí. Porque Argentina aprovechó que Suiza avanzaba sin ideas, esperó su chance y... liquidó el pleito. Robó Julián Alvarez (sí, el mismo que había anotado el gol del 2-1) y Lautaro Martínez estampó el 3-1 definitivo.
La Araña se la pasó a Nico González y este encontró a Lautaro Martínez en la mitad de la cancha. El 9 del Inter habilitó a Thiago Almada por la banda izquierda y el ex Vélez encaró hacia el arco. Hizo una jugada bárbara y quedó mano a mano con Kobel. El arquero le ganó el duelo, pero en el rebote apareció Martínez para convertir. La suya fue una definición de derecha, sutil. La pelota, pegada al palo. Para festejar a corazón abierto. Y sellar el pase de la Argentina a las semifinales.

A los diez minutos del primer tiempo, la Argentina encontró la primera ventaja frente a Suiza en el último cuarto de final del Mundial, en Kansas City. Lo hizo en un tiro de esquina ejecutado por Lionel Messi al primer palo. Allí, Alexis Mac Allister ganó en las alturas y le cambió la trayectoria al balón: la pelota fue a parar al palo más lejano a un indefenso arquero helvético, Gregor Kobel, que ni siquiera atinó a tirarse.

Mientras los jugadores argentinos festejaban la conquista, el director técnico Lionel Scaloni felicitó a Walter Samuel, uno de sus ayudantes. Sucede que el ex defensor de Boca y Roma, entre otros clubes, es el responsable de las pelotas paradas en el equipo argentino. No es la primera vez que un córner le reditúa en la red a la selección albiceleste. Tampoco es el estreno de Mac Allister en el área ajena tras un córner de Messi: los protagonistas habían intervenido en el gol de Lisandro Martínez a Cabo Verde en los dieciseisavos de final de esta Copa del Mundo.



