
Maíz 2026/27: la flexibilidad gana terreno en la elección de híbridos para maximizar rindes
Con mejores perspectivas climáticas y perfiles de humedad recargados, los productores buscan materiales que permitan adaptarse a distintos escenarios sin resignar potencial productivo. NK apuesta a la flexibilidad como ventaja competitiva con un híbrido que combina potencial y tecnología: el NK 825 VIPTERA3 CL.
La campaña de maíz 2026/27 comienza con señales alentadoras para los productores argentinos. Los pronósticos climáticos asociados a un evento Niño y la recuperación de los perfiles de humedad en gran parte de la región agrícola generan expectativas positivas para un cultivo que continúa consolidándose como uno de los pilares de la rotación.
En este contexto, la flexibilidad aparece como uno de los principales atributos buscados por los productores al momento de definir la genética para la próxima campaña.
“Estamos viendo un año climáticamente optimista. Los perfiles están cargados y es una campaña para apuntar a los máximos rendimientos”, señaló Francisco Perez Brea, gerente de marketing de NK Semillas.
La necesidad de adaptarse a cada escenario
Aunque la planificación inicial suele orientarse a planteos de alto potencial, las condiciones reales de cada campaña obligan a ajustar decisiones sobre la marcha. En este sentido, NK Semillas refuerza su propuesta con un porfolio diseñado para adaptarse a los distintos escenarios que plantea cada lote.
“Una cosa es la planificación y otra lo que sucede después. Se puede proyectar una siembra temprana con máxima tecnología, pero luego aparecen situaciones de exceso o falta de humedad que modifican el escenario. Por eso es importante contar con híbridos que puedan responder tanto en fechas tempranas como tardías”, explicó Perez Brea.
Según Perez Brea, esa búsqueda de adaptabilidad impulsó en los últimos años el desarrollo de materiales de ciclo más corto, capaces de combinar potencial de rendimiento con una amplia ventana de siembra.
“Esa flexibilidad agronómica es lo que define a la genética NK: darle al productor la tranquilidad de sostener la rotación en sus lotes", destacó Francisco Perez Brea.

Un híbrido recomendado para la zona núcleo
Dentro de las recomendaciones para la campaña, uno de los materiales destacados es el NK 825 VIPTERA3 CL, un híbrido pensado para ambientes de alto potencial productivo.
“Es un híbrido de alto potencial de rendimiento, ideal para siembras tempranas y para aquellos planteos donde se busca expresar el máximo potencial del cultivo”, explicó Pérez Brea y agregó que “la tecnología CL no solo suma flexibilidad agronómica, sino que le da al material una gran plasticidad para responder bien en distintas densidades de siembra”.
Los resultados observados en lotes de los productores que sembraron este híbrido respaldan esa recomendación. En Marcos Juárez, Córdoba, el productor agropecuario Alejo Villar sembró el híbrido junto a otros materiales de punta durante la campaña 2025/26.
“Entre todos los híbridos de punta sembrados la campaña pasada, el NK 825 VIPTERA3 CL fue el de mejor desempeño y rendimiento, superando en dos quintales al segundo material ubicado en el establecimiento”, detalló el productor del sudeste cordobés.
Según detalló, el híbrido compartió lote con otro híbrido de la competencia y le asignaron el mejor lote en ambiente de alto potencial. Se trató de un lote con napa, buena cobertura y una fertilización de base de 300 kilos de urea incorporados antes de la siembra.
“La cosecha se realizó entre el 27 y 31 de marzo de 2026 y el híbrido llegó con una excelente integridad de planta, demostró su comportamiento frente a vuelco y quebrado y contó con excelente agronomía y perfil sanitario. El NK 825 VIPTERA3 CL logró un rendimiento neto de 14.600 kg/ha, dos quintales arriba del segundo híbrido competidor dentro del lote”, agregó Alejo Villar.

Tecnología para el manejo de malezas
Uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el cultivo es el control de malezas, una problemática que puede afectar significativamente los rendimientos.
En ese sentido, el híbrido combina la tecnología Agrisure Viptera3 con la plataforma Clearfield (CL), una integración que amplía las alternativas de manejo.
“Las malezas son uno de las principales limitantes para alcanzar los máximos rendimientos. Este material permite sumar distintos modos de acción y tener herramientas para mantener el lote limpio durante todo el ciclo”, explicó Perez Brea.
La tecnología CL es uno de los aspectos más valorados por los productores en determinadas zonas productivas. “En esta región es clave contar con maíces que incorporen tecnología CL porque permiten un manejo más eficiente sobre rastrojos de maíz”, afirmó el productor Alejo Villar, quien adelantó que volverá a sembrar el material de NK durante la próxima campaña.

Rendimiento y estabilidad agronómica
Además del potencial de rinde, la estabilidad agronómica se convirtió en un factor cada vez más relevante para los productores, especialmente en campañas donde los problemas de vuelco y quebrado generan pérdidas al momento de la cosecha.
En General Pinto, Buenos Aires, el ingeniero agrónomo y productor Pablo Eden sembró el híbrido de NK por primera vez durante la campaña pasada en un lote que venía de maní.
“Elegimos este material por contar con tecnología CL, que nos permitió continuar produciendo sobre ese planteo. Destinamos 64 hectáreas al NK 825 VIPTERA3 CL, como maíz temprano, y otras 300 ha para maíz tardío, que aún no han sido cosechadas” relató el productor del noroeste bonaerense.
El productor de Gral. Pinto hace siembra y fertilización variable y recibe el asesoramiento de Tomás Ulloa, representante comercial NK en la zona, con quién definió la recomendación de densidad para este híbrido. “Disponemos de un historial de mapas de rendimiento del lote, lo que nos permite ambientar el potencial de cada lote.
El híbrido de NK fue sembrado el 25 de septiembre en ambiente de alto potencial, con una densidad promedio de 75 mil semillas por hectárea. El NK 825 VIPTERA3 CL fue cosechado el 15 de mayo de 2026, alcanzando un rendimiento de 15.900 kg/ha en seco”, destacó Pablo Eden.
El aspecto que más destacó fue su comportamiento al momento de la cosecha. “Hicimos otros híbridos sobre maní que no son CL y presentaron problemas de vuelco. Además, esta campaña me atrase con la cosecha de maíz porque había priorizado soja y cuando se cosechó el NK 825 VIPTERA3 CL lo que me sorprendió es la calidad de caña: es un material que no da riesgo al momento de la cosecha por su buen comportamiento a vuelco y quebrado”, sostuvo.

Respuesta frente al estrés y los eventos climáticos
El comportamiento frente a condiciones adversas también fue evaluado por productores de distintas regiones. En Monte Buey, Córdoba, el ingeniero agrónomo y productor Valentín Ferrari decidió sembrar el híbrido luego de evaluarlo en un ensayo de siembra tardía.
“Haberlo visto a campo fue determinante para la elección del NK 825 VIPTERA3 CL y sembrarlo el 25 de septiembre de 2025. Lo sembramos en lote parejo de 45 ha, en ambiente de alto potencial y el aporte de nitrógeno fue de 280 kg de urea aplicada pre-siembra”, explicó el productor del sudeste de Córdoba.
Durante el ciclo, el lote atravesó un período de altas temperaturas, déficit hídrico y fuertes vientos. “En enero apenas recibimos 20 mm y el cultivo sufrió un período de altas temperaturas. Además, en febrero, hubo fuertes vientos. Aun así, el NK 825 VIPTERA3 CL siguió demostrando su excelente comportamiento frente a vuelco y quebrado: el híbrido se mantuvo de pie, con una notable calidad de caña y superó el estrés hídrico”, relató.
La cosecha se realizó el 15 de marzo de 2026, alcanzando un rendimiento final de 13.800 kg/ha. “Este híbrido de NK demostró su gran potencial posicionado en fecha de siembra temprana y, gracias a la tecnología CL, se puede ubicar en lotes de la zona con problemas de gramíneas y responder en fechas de siembras tardías”, concluyó Ferrari.
Una campaña con foco en maximizar el potencial
Con mejores perspectivas climáticas y una mayor disponibilidad de humedad en los perfiles, la campaña 2026/27 se perfila como una oportunidad para volver a buscar altos rendimientos en maíz.
En ese escenario, la posibilidad de combinar potencial productivo, estabilidad agronómica y flexibilidad de manejo aparece como uno de los criterios centrales para la toma de decisiones.
“Si tuviera que resumirlo en una frase, diría que el NK 825 VIPTERA3 CL ofrece máximo potencial de rendimiento con la plasticidad necesaria para acompañar la toma de decisiones en cada lote”, concluyó Perez Brea.
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