El ambicioso proyecto de Dinamarca para 2040: quieren construir una isla artificial en el mar del Norte
El país escandinavo proyecta un nodo energético para abastecer a diez millones de hogares; esta obra de infraestructura busca centralizar la energía eólica marina y producir hidrógeno verde para acelerar la descarbonización europea
3 minutos de lectura'

En una apuesta sin precedentes por la transición energética, Dinamarca avanza con los planes para la construcción de una isla artificial en el corazón del mar del Norte, situada a unos 80 kilómetros de la península de Jutlandia. Este centro neurálgico, diseñado para recolectar y distribuir la electricidad generada por cientos de aerogeneradores marinos, se perfila como una de las obras de ingeniería más significativas de la historia danesa, con el objetivo estratégico de alcanzar una capacidad de diez gigavatios (GW) hacia 2040. Aunque las previsiones iniciales eran más optimistas, el cronograma actual sitúa la puesta en funcionamiento de la infraestructura no antes de 2036.
La plataforma, que abarcará una superficie mínima de 120.000 metros cuadrados, una extensión comparable a 18 canchas de fútbol, funcionará como un nodo central conectado mediante una red de cables submarinos de alta tensión. Esta configuración permitirá transportar energía renovable directamente desde el mar hacia Dinamarca, Alemania, los Países Bajos, Noruega, Bélgica y el Reino Unido. Según informa la Agencia Danesa de la Energía, este sistema de interconexión no solo servirá para el consumo eléctrico directo, sino que también integrará la producción de hidrógeno verde mediante electrólisis, una tecnología clave para abastecer a sectores de difícil descarbonización como el transporte marítimo y la aviación.

El impacto ambiental del proyecto es uno de los ejes fundamentales de su planificación, ya que si se alcanzan las metas de capacidad energética, la isla podría evitar la emisión de casi 20 millones de toneladas de dióxido de carbono anuales, un paso crítico para cumplir con los objetivos del Pacto Verde Europeo. Para mitigar las alteraciones en el ecosistema marino causadas por la construcción y el tendido de los cables, se proyectan medidas como el monitoreo constante de la biodiversidad y la transformación de las estructuras de protección en arrecifes artificiales.
El desafío financiero es, sin duda, el mayor problema a superar, ya que la inversión total estimada supera los 210.000 millones de coronas danesas, una cifra que equivale a un rango de entre 28.000 y 30.000 millones de euros. De este monto total, cerca de 10.000 millones se destinarán exclusivamente a la cimentación de la plataforma y sus muelles, mientras que el remanente cubrirá la instalación de los parques eólicos y los sistemas de interconexión eléctrica internacional. Cabe destacar que el proyecto experimentó un incremento en sus previsiones de costos, con cálculos de sobrecostos que ascienden a los 6.700 millones de euros adicionales respecto a las estimaciones iniciales.

El Pacto Verde Europeo, impulsado por la Comisión Europea desde 2019, brinda el marco político necesario para esta iniciativa. Bajo el liderazgo de la presidenta Ursula von der Leyen, este plan establece metas ambiciosas para transformar la industria y el transporte, con el propósito de que Europa sea el primer continente climáticamente neutro en 2050. En este sentido, la Agencia Danesa de la Energía sostiene que la isla representa un cambio de era en el sector, aunque su viabilidad definitiva sigue supeditada a la obtención de los permisos ambientales y al respaldo continuo de los socios europeos involucrados.
1Hallan muerta a una mujer buscada por el atentado contra un magnate ucraniano en Mónaco
2La insólita defensa de la senadora paraguaya que insultó a Mbappé y apuntó contra un “plan perverso” de la FIFA
- 3
Un ataque israelí en Gaza mató al referente palestino que organizó una proyección de Egipto-Argentina justo antes del inicio
4Terremotos en Venezuela: el mensaje de la madre de Lucas Gámez, el niño argentino desaparecido





