Por qué nos cuesta tanto olvidar las vivencias negativas del pasado
El cerebro humano posee la habilidad de adherir en nuestra memoria ciertos recuerdos dolorosos; sin embargo, lamentarnos por el ayer solo nos priva de la posibilidad de disfrutar el presente
3 minutos de lectura'


Mucha gente expresa: “No me voy a olvidar nunca de lo que me hiciste” o “no puedo olvidar lo que me pasó”. Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre este tema de volver reiteradamente al pasado, en especial cuando hubo un hecho que percibimos como negativo, y no ser capaces de soltarlo.
Supongamos que, de cinco personas que se cruzaron contigo hoy, una sola de ellas te ignoró, no te saludó. El resto lo hizo. ¿A quién vas a recordar más? A la que te ignoró. Incluso, probablemente hables de ella todo el día. ¿Por qué sucede esto?
1. Por supervivencia
El cerebro humano posee la habilidad de adherir en nuestra memoria ciertos recuerdos dolorosos, tales como un rechazo, un abandono, un accidente o un divorcio difícil. Es como si quedaran escritos en la piedra, en lugar de en la arena. La razón de ello es para que no olvidemos esa vivencia y nos cuidemos hacia adelante. Sería una especie de “recordatorio” que nos dice: “¡Cuidado! Mirá lo que te pasó antes; tomá todos los recaudos posibles hacia adelante”.

2. Porque no puedo ver nada hacia adelante
Muchas veces no es posible desprenderse del pasado porque no se divisa un futuro mejor. Es decir, la persona no tiene ningún proyecto hacia adelante. Entonces, como resultado, vive recordando “lo que le hizo su ex”, “lo que le hizo mamá o papá”, “lo que vivió en su adolescencia”, etc. En realidad, actúa de ese modo porque no ve nada atractivo en el futuro.
3. Como factor distractor
Algunas personas, experimentan un elevado nivel de frustración y/o angustia en sus vidas y se quedan ancladas rumiando “lo que les dijeron”, “lo que les hicieron”, “la crisis de pareja”, “la dificultad con los hijos”, etc. Creen que su problema es eso que les sucedió o les está sucediendo. Entonces, desvían el verdadero motivo que los hace sentir de esa manera y lo cubren recordando y rumiando palabras o situaciones.
Estas son las principales causas por las que, a menudo, nos cuesta tanto olvidar el pasado. Pero, como suelo decir, el pasado ya no existe y el futuro aún no llegó. Lo único con lo que verdaderamente contamos es el presente y lamentarnos por el ayer solo nos priva de la posibilidad de disfrutarlo en plenitud para crearnos los mejores recuerdos.
Otras noticias de Vínculos
“Crianza helicóptero”. Qué hay detrás de los padres que no pueden soltar a sus hijos adultos, según la psicología
El arte de decir que no. Diez consejos para aprender a poner límites en el ámbito familiar y laboral
“Papá me quiere”. Después de diez años, Brian Sarmiento volvió a contactar a su hija y se reveló su reacción
1Rafael Santandreu, psicólogo y divulgador sobre el insomnio: “La costumbre de dormir ocho horas del tirón no es natural”
2Los chefs españoles se plantan: “El arroz blanco no se hace con agua, sino con 2 hojas de laurel y caldo”
3El truco del vinagre en la sartén: cómo lograr que la pechuga de pollo quede tierna y jugosa
4La nueva vida de Kashe Quest, la niña genio que a los dos años ya tenía un coeficiente intelectual similar al de Einstein









