Ray Svejnoha, veterano de guerra con 100 años: “Si vas a estar de mal humor, no me hables porque no tengo tiempo para eso”
El estadounidense participó en la Segunda Guerra Mundial y después de 82 años pudo asistir a su baile de graduación; su historia se volvió famosa en el mundo por su secreto “barato” para ser longevo
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Ray Svejnoha tiene 100 años y se volvió una celebridad en los Estados Unidos tras participar de un baile de graduación que le organizó un grupo de jóvenes de su pueblo natal, Aurora, en Illinois. El anciano es veterano del ejército estadounidense, participó en la Segunda Guerra Mundial y por ese motivo nunca pudo terminar con sus estudios escolares. Ocho décadas después reveló cuál es su secreto de la longevidad, el cual considera que no requiere de mucho esfuerzo.
Llegar a los 100 años rodeado de afectos
Cuando se desató el conflicto bélico a escala mundial, Ray Svejnoha se alistó en la Marina y en la Fuerza Aérea; quería servir a su país en el frente europeo y para ello abandonó su escolarización. En una entrevista que concedió al medio USA Today, explicó que por ese entonces era algo común el hecho de pertenecer a las Fuerzas Armadas para proteger y cuidar a los Estados Unidos y a sus aliados.

Es así como el joven se convirtió en ingeniero aplicado, después de que lo rechazaran para ser piloto por un problema de percepción de profundidad. Sobrevivió ileso a la Segunda Guerra y se retiró a su pueblo natal.
Durante 30 años se dedicó a enseñar natación a niños y adultos con artritis en la pileta municipal. Esta actividad le valió profundos lazos con la comunidad y estableció amistades sólidas y duraderas.
Svejnoha se casó y tuvo dos hijos, a los cuales crio con amor y presencia paterna. Los llevaba a pescar y en verano permitía que la pileta de su casa se llenara de los amigos de sus chicos para que pudieran construir sus propios lazos sociales.
Allí es donde reside el secreto de su longevidad, reconoció el veterano. Luego de que enviudó, se volcó mucho más a las actividades comunitarias. Así es como se acercó al centro de jubilados Independence Village of Naperville y lo adoptó como su nuevo hogar.

En esta residencia se siente pleno, juega al bingo y al bunco a diario; además, toma clases de baile para mantener el cuerpo en movimiento. “Me siento como un joven de 20 años”, señaló. Aunque tiene un dolor persistente en la pierna izquierda, aseguró que tendrá que “aguantar” porque no pretende renunciar a nada.
Svejnoha no tiene recetas mágicas, consume de todo, a diferencia de otros ancianos que poseen rutinas de alimentación sanas. El veterano entiende que su longevidad depende de la amistad y el contacto con sus pares. “Si vas a estar de mal humor, no me hables porque no tengo tiempo para eso. Tengo mucho espacio para reír, bromear, hacer ese tipo de cosas y disfrutar [de mí mismo]”, indicó en la entrevista.
El centenario está dispuesto a interactuar con quien sea, siempre y cuando tenga buen humor y un trato cordial. Eso es la base fundamental del bienestar anímico que lo mantiene sano y alegre. Asimismo, recordó que agradecer por todo lo bueno que le sucede o tiene es un condimento extra que contribuye a su felicidad.
El baile de graduación
Un grupo de jóvenes voluntarios quiso darle un regalo a Ray Svejnoha luego de que conocieron su historia de vida y la razón de por qué no tuvo su baile de graduación.
Con la ayuda de diferentes empresas locales, trabajaron en el salón del centro de ancianos y organizaron una fiesta ambientada en 1944 en honor al veterano de guerra. La misma fue transmitida en vivo por el canal de la ciudad y se volvió viral en todo Estados Unidos.

“Nunca se me había ocurrido que el baile de graduación fuera tan importante en mi vida. Pero cuando me lo comentaron, y por la forma en que lo dijeron, esas chicas estaban más emocionadas que yo, pero después de escucharlas, bueno, yo también me emocioné casi igual. Fue muy amable de su parte siquiera pensar en ello”, dijo Svejnoha a la televisión local.
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