Revista Jardin

Un jardín de entrada con aires de palacio

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La inspiración llegó de lejos, más precisamente de Oriente Medio: los dueños de casa habían vivido uno años en Dubái, uno de los siete emiratos de los Emiratos Árabes Unidos, y querían que el jardín de frente les trajera reminiscencias de la estadía allí.

De ese modo, la arquitectura de los países árabes y su cultura fue el punto de partida del diseño y los profesionales a cargo buscaron replicar ese espíritu: más cerrado hacia afuera para paliar el impacto del viento y volcar mayor intimidad a los patios del interior.

Con ese objetivo, detalles con madera rústica, tachas y hierro en los balcones y en las aberturas centrales fueron algunos de los detalles que se tuvieron en cuenta.

El verde intenso de las bochas de buxus y de los árboles que flanquean la entrada logran un efecto de contraste con el color tierra pálido de las paredes de la casa. Ningún elemento compite ni pasa desapercibido en esta fachada.
El verde intenso de las bochas de buxus y de los árboles que flanquean la entrada logran un efecto de contraste con el color tierra pálido de las paredes de la casa. Ningún elemento compite ni pasa desapercibido en esta fachada.Inés Clusellas - Jardín
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Las torres de ventilación remiten a las torres de los palacios y casas de estos lugares, trabajadas como elementos decorativos. El color tierra de los muros y las barandas a diferentes alturas otorgan movimiento a la arquitectura.

En cuanto al jardín de entrada, la paisajista Clara Billoch debió trabajar sobre dos situaciones a resolver: alivianar la gran escala de la construcción con la escasa superficie disponible de plantado (dos rectángulos a ambos lados del acceso) y compensar el desnivel respecto de la calle.

Buxus en forma de bocha y buxus en forma de setos dan movimiento y demarcan el sendero hacia el lateral de la casa. La hiedra cumple el rol fundamental de cubresuelos.
Buxus en forma de bocha y buxus en forma de setos dan movimiento y demarcan el sendero hacia el lateral de la casa. La hiedra cumple el rol fundamental de cubresuelos.Inés Clusellas - Jardín

Ante esos desafíos, la decisión de incorporar las bochas de buxus en diferentes tamaños buscó descontracturar y dar movimiento. La forma fue inspirada en el dibujo de los círculos de las torres. Mientras que la de sumar ejemplares de jacarandás apuntó a compensar la escala de la casa. Los árboles engalanan la entrada a la casa con sus copas llenas de flores lilas hacia el mes de noviembre, y entrado el verano, apaciguan el sol del verano.

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En el flanco izquierdo del jardín, los buxus toman forma de seto y demarcan el sendero hacia el lateral donde una "ele" de hiedras emula la trama de las barandas y rejas.

Buxus y jacarandá protagonizan la escasa superficie disponible de plantado.
Buxus y jacarandá protagonizan la escasa superficie disponible de plantado.Inés Clusellas - Jardín

En conjunto, formas, colores y disposición de los elementos, tanto arquitectónicos como vegetales, remiten a una cultura milenaria, repleta de leyendas de príncipes, princesas, palacios, cielos abiertos y noches de aventuras en el desierto.

  • Paisajismo: Clara Billoch
  • Arquitectura: Ricardo Pereyra Iraola