Revista Living

Entramos en el mundo de dos ambientadores románticos con gran trayectoria en el diseño de bodas

Con diez años en el mercado, Lucila Crespo Derderian y Daniel López nos cuentan cómo empezó todo, su amor por Francia y cómo se convirtieron en ambientadores de lujo.

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“Todo empezó en 2015 con la organización de nuestro casamiento. Soy diseñadora gráfica y tenía ganas de hacer mi propia ambientación, empezando por la papelería. En ese momento, no teníamos idea del mundo de las bodas y, en el proceso, nos dimos cuenta que era bastante complejo”, nos contó Lucila Crespo Derderian, dueña de Lûminis, empresa de ambientación de eventos que tiene junto con su marido y socio, Daniel López.

Lucila Crespo Derderian y Daniel López, dueños de Lûminis, empresa de ambientaciones con 10 años en el mercado que se especializa en bodas.
Lucila Crespo Derderian y Daniel López, dueños de Lûminis, empresa de ambientaciones con 10 años en el mercado que se especializa en bodas.Daniela Garrido

Los meses previos al gran día, Lucila y su mejor amiga hicieron la ambientación en equipo y ciento por ciento a mano. Fueron recolectando pequeños frascos de vidrio para luego decorarlos con puntillas y arpillera y colocarles velas y flores dentro.

Lucila y Daniel en el armado de la ceremonia de un casamiento en Estancia El Recuerdo, Mercedes.
Lucila y Daniel en el armado de la ceremonia de un casamiento en Estancia El Recuerdo, Mercedes.Germán Dianez
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“Recuerdo que en ese momento se usaba el estilo boho vintage reciclado. El día previo fue un caos. Había que armar y preparar absolutamente todo y llevaba muchísimo tiempo. No dimensionábamos todo el esfuerzo que conllevaba, tampoco el mercado que había detrás. Habíamos comprado demasiadas flores y encima nos llovió durante el armado”, recordaron entre risas.

Mesa diseñada especialmente para Pascuas con frutas, verduras, flores y huevos sobre mantel cuadrillé entre los viñedos de Bodega Gamboa en Campana.
Mesa diseñada especialmente para Pascuas con frutas, verduras, flores y huevos sobre mantel cuadrillé entre los viñedos de Bodega Gamboa en Campana.Pinto Studio

“Empecé a ambientar casamientos para que ninguna novia tuviera que pasar por lo que yo pasé en el mío”, dice Lucila con humor.

Lucila en el armado de un casamiento de estilo toscano en Torrepueblo, Benavídez.
Lucila en el armado de un casamiento de estilo toscano en Torrepueblo, Benavídez.Daniela Garrido

Fue después de esa primera experiencia que Lucila y Daniel hubiesen deseado haber contratado un ambientador. Para cuando llegó el casamiento de su mejor amiga, ya habían aprendido varias cosas: tenían una base de insumos y la idea de convertir su experiencia en negocio empezó a florecer.

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Los inicios

Los primeros meses de Lûminis fueron a prueba y error. “Nunca había hecho flores en mi vida y recuerdo que intentaba hacer arreglos en jarrones más abiertos y no me salía. Daniel estuvo presente desde nuestro primer evento en 2016: la ambientación de un civil en el Museo de Arte Decorativo. Fue a partir de ahí que nació Lûminis, que significa luz en latín por nuestro amor por las luces”.

Lucila ambientando una mesa de exteriores en La Provenza, Francia.
Lucila ambientando una mesa de exteriores en La Provenza, Francia.Julien Bonjour

Daniel venía de otro rubro, el de las finanzas y la contabilidad. “Gran parte de mi vida trabajé en empresas. Por 15 años fui Gerente de Finanzas en Carrefour. En 2022 quise cambiar mi estilo de vida y renuncié, sin saber bien qué iba a pasar después”, contó.

"Quisimos replicar la estética simple de las flores blancas sobre la mesa, llevándolas a una gran escala y diseñamos estas flores gigantes de papel con iluminación central para que se puedan apreciar también de noche", contó Lucila de esta ambientación de la mesa principal de un casamiento.
"Quisimos replicar la estética simple de las flores blancas sobre la mesa, llevándolas a una gran escala y diseñamos estas flores gigantes de papel con iluminación central para que se puedan apreciar también de noche", contó Lucila de esta ambientación de la mesa principal de un casamiento.fede petri
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“En ese momento, iba todos los fines de semana a los eventos a ayudar en el día del armado y al tiempo, empecé a involucrarme más y más y pensé que si le ponía cabeza al proyecto, podría funcionar”.

Lucila y Daniel con su hija Margarita.
Lucila y Daniel con su hija Margarita.Dream Big

Entre ambos, se complementan a la perfección. Ella en la parte creativa y él en las finanzas y lo administrativo. “Cuando Dani se sumó a la empresa, nos organizó mucho más. También, pudo sacar su parte creativa”. Al tiempo, empezaron a comprar más y más artículos para sumar a su colección y las lámparas siempre fueron características en sus ambientaciones.

La recepción de una boda en Palacio Paz con una de las lámparas de la colección de Lûminis y arreglos florales con toques románticos.
La recepción de una boda en Palacio Paz con una de las lámparas de la colección de Lûminis y arreglos florales con toques románticos.fede petri
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“El estilo de las ambientaciones hoy son más sofisticadas y exigentes y cada vez hay más competencia”.

Una ceremonia con dos tótems enormes repletos de flores, un camino color fucsia y canteros de flores hacia ambos lados.
Una ceremonia con dos tótems enormes repletos de flores, un camino color fucsia y canteros de flores hacia ambos lados.Germán Dianez

“Lo romántico forma parte de nuestra identidad. Nos gusta mucho transmitir emociones en nuestras ambientaciones, que están sin dudas atravesadas por el amor. Cuando empezamos, nos representaban las luces, ahora el trabajo floral”.

"Fue el casamiento más rosa que hice. Diseñamos esta ambientación para cumplir el sueño de la novia y al mismo tiempo sentí que me lo cumplí a mí. Soy fanática de ese color", contó Lucila.
"Fue el casamiento más rosa que hice. Diseñamos esta ambientación para cumplir el sueño de la novia y al mismo tiempo sentí que me lo cumplí a mí. Soy fanática de ese color", contó Lucila.Germán Dianez

El gran salto

En 2023, a Lucila se le cumplió un gran sueño: tomar el curso exclusivo de cinco días de la florista Laetitia Mayor (conocida como Florésie) en Francia.

El castillo Domaine des Halles está ubicado en el corazón de los Montes de Lyon y fue la locación donde Lucila viajó a ambientar una boda de lujo.
El castillo Domaine des Halles está ubicado en el corazón de los Montes de Lyon y fue la locación donde Lucila viajó a ambientar una boda de lujo.Mailys Fortune

“Fue toda una inversión viajar hasta allá y quedarnos una semana. Volamos hasta París y de ahí fuimos para la zona de Borgoña, donde vivía Laetitia y tenía su taller”. Los primeros cuatro días hicieron clases en su taller y el quinto terminaba con la ambientación de una boda real en un castillo en el medio de la montaña.

Mesa para 16 ambientada por Lucila y las floristas que tomaron el curso de Florésie. Los colores pasteles y las pérgolas de flores son típicos de la zona de La Provenza.
Mesa para 16 ambientada por Lucila y las floristas que tomaron el curso de Florésie. Los colores pasteles y las pérgolas de flores son típicos de la zona de La Provenza.Julien Bonjour

“Una vez al año, Laetitia Mayor da este curso y hace unas bodas gigantes, para americanos que viajan a casarse a Francia en bodas de lujo”.

Lucila y el equipo de floristas trabajando en el arco de ceremonia de la boda.
Lucila y el equipo de floristas trabajando en el arco de ceremonia de la boda.Mailys Fortune

Laetitia, con su estilo romántico, elegante y a la vez rústico llamó la atención de Lucila desde la primera vez que la vio a través de Instagram. “El mix entre esos mundos me identifica mucho y es lo que buscamos trasladar a nuestras ambientaciones”.

Para la boda, los novios que viajaron desde Estados Unidos, alquilaron toda la planta del castillo y un hotel cercano para todos sus invitados.
Para la boda, los novios que viajaron desde Estados Unidos, alquilaron toda la planta del castillo y un hotel cercano para todos sus invitados.Mailys Fortune

Las jornadas eran extensas: arrancaban a las nueve de la mañana y terminaban a las cinco de la tarde. Participaron floristas mayormente de Francia y Suiza y, cuando Lucila les contaba que venía de Argentina, se sorprendían muchísimo.

Gran parte de los arreglos florales los habían armado el día anterior en el taller de Florésie y los llevaron personalmente hasta el castillo el día de la boda.
Gran parte de los arreglos florales los habían armado el día anterior en el taller de Florésie y los llevaron personalmente hasta el castillo el día de la boda. Mailys Fortune

“Después del viaje, nada fue igual. Fue un gran salto para nuestra carrera. Aprendimos cómo trabajar: con ese nivel de detalle, de prolijidad y de perfeccionismo que tienen los franceses. Es una cultura que me atrajo desde chica”.

Los toques románticos como las rosas y las velas son comunes en las bodas en Francia.
Los toques románticos como las rosas y las velas son comunes en las bodas en Francia.Mailys Fortune

“Me acuerdo que cuando terminé el último arreglo, lloré de la emoción. No podía creer que estaba en Francia, en el medio de un castillo ambientando una boda con Florésie y su equipo. Fue muy movilizante”.

"Aprendí técnicas diferentes para hacer ramos de novia y centros de mesa", contó Lucila.
"Aprendí técnicas diferentes para hacer ramos de novia y centros de mesa", contó Lucila.Mailys Fortune

Un desafío

Dos semanas después, Laetitia los contrató para trabajar en la boda más grande de la temporada en un lujoso castillo ubicado en La Provenza. “Le conté que mi marido trabajaba conmigo en eventos, que no era florista pero que me ayudaba y, entre risas, me dijo que a ella le pasaba lo mismo con el suyo y me pidió que lo traiga a trabajar en la boda”, recordó Lucila. “Armamos una mesa imperial larguísima, para 150″.

“El casamiento duró cuatro días y cada uno tenía un estilo y una locación diferente. Fue una experiencia increíble. En otro país, con otro idioma. Éramos 20 floristas trabajando. Creo que nunca ví tantas flores juntas”, dijo Daniel.

El después

Una vez en Argentina, Lucila y Daniel volvieron inspirados y con ganas de hacer algo similar, pero en su país. “Dimos un curso de dos días para ambientadores y floristas donde hablamos de las últimas tendencias en decoración y enseñamos técnicas de diseño floral. Para cada mesa que hicimos, usamos el monocromo, diferentes combinaciones de telas y muchas frutas, que le da ese toque diferente”.

Para el curso, Lucila y Daniel armaron una gran mesa formada por varias unidas y con forma de “S”.
Para el curso, Lucila y Daniel armaron una gran mesa formada por varias unidas y con forma de “S”.Dream Big

El año pasado, fueron invitados a Diseño de Eventos, donde participaron 28 ambientadores referentes del rubro. Cada uno, tenía el desafío de diseñar una mesa con un concepto y así fue cómo Lucila y Daniel eligieron uno francés, inspirándose en su reciente viaje.

Sillas 'Paris' (Godino Saenz). Lámpara (Luminis).
Sillas 'Paris' (Godino Saenz). Lámpara (Luminis).Dream Big

“Nos inspiraron los campos de lavanda, el estilo francés, la campiña con sus pequeñas flores silvestres y la elegancia de lo simple”.

Papelería (Lemontea Design). Tazas (La Melange Antiques Rental). Platos de sitio (Luminis).
Papelería (Lemontea Design). Tazas (La Melange Antiques Rental). Platos de sitio (Luminis).Dream Big

“La pensamos en todos sus detalles, desde la papelería, la vajilla elegante y bolsitas de lavanda perfumando el ambiente”.

Para acompañar la mesa, crearon un semiarco decorado con una serie de canastos inspirados en los que veían al ingresar a cada local del pueblito de Gordes en Francia.
Para acompañar la mesa, crearon un semiarco decorado con una serie de canastos inspirados en los que veían al ingresar a cada local del pueblito de Gordes en Francia.Dream Big

“La Provenza fue de lo más lindo que hemos conocido. Tiene mucha inspiración para traer, es una ambientación viviente. Para esta mesa, miré todas las fotos que saqué en el viaje para seguir inspirándome”.

"En el viaje, nos sorprendió la cantidad de lavandas y de flores silvestres que había en cada lugar al que visitábamos, es por esto que en esta mesa están super presentes".
"En el viaje, nos sorprendió la cantidad de lavandas y de flores silvestres que había en cada lugar al que visitábamos, es por esto que en esta mesa están super presentes".Dream Big

A medida

“Hemos hecho de todo. Desde un festival hasta un casamiento súper romántico. Buscamos traducir la historia y la personalidad de los novios en cada ambientación. Es un cruce entre nuestro estilo y la esencia de cada pareja, para que el evento hable de ellos y sea único”.

"Al principio me pasaba de subestimar todo el trabajo que había detrás de un evento".
"Al principio me pasaba de subestimar todo el trabajo que había detrás de un evento".Julien Bonjour

“Me encanta el trato con la novia y hacer realidad sus deseos. Escuchar qué le gusta y qué podemos crear a partir de eso. Una vez que termina el evento, las palabras de la pareja son las que más esperamos. Lo más lindo es que nos digan que superamos las expectativas, que por suerte nos pasa mucho. Nuestro objetivo siempre es ir más allá, poder detectar dónde podemos dar ese extra”.

Para este casamiento, Luminis le propuso a la pareja salir de lo clásico y darle un giro al arco típico de ceremonia, sumar unas alfombras con personalidad y mobiliario elegante.
Para este casamiento, Luminis le propuso a la pareja salir de lo clásico y darle un giro al arco típico de ceremonia, sumar unas alfombras con personalidad y mobiliario elegante.fede petri

En este casamiento, los novios querían un arco más clásico, con flores blancas. Lucila había visto una referencia que le había encantado con flores agrupadas y lo trasladó a la ambientación de esta ceremonia. “Le sumamos las sillas Luis XV, algunas flores silvestres y alfombras románticas y le dimos un giro diferente al casamiento”.

En el camino, diferentes flores agrupadas, técnica que es tendencia en diseño floral.
En el camino, diferentes flores agrupadas, técnica que es tendencia en diseño floral.fede petri

En los primeros años, Lucila y Daniel buscaban un gran volumen de eventos y, con el correr del tiempo, fueron apostando por menos cantidad pero más grandes para así poder poner más foco en el detalle. “Por año ambientamos unas 25 bodas aproximadamente y a cada una le dedicamos todo de nosotros”.