
Femicidio de Agostina Vega: nuevos procedimientos en la casa de Barrelier y en un lavadero de autos
En las últimas horas de este miércoles será el velorio. Designaron a dos fiscales para que asistan a Raúl Garzón en la investigación del crimen; se dictaminó nuevamente el secreto de sumario
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CÓRDOBA.- La familia de Agostina Vega recibió los restos de la víctima para iniciar el velatorio, aunque la Justicia ordenó que no podrán disponer de una cremación ya que continúa abierta la investigación del homicidio que generó un fuerte impacto público. La despedida, en una ceremonia íntima, será a partir de las 20.
Algunas horas antes de que los restos de Agostina reciban el último adiós, la pesquisa avanzó al realizarse nuevos procedimientos en la casa del único detenido por el femicidio, Claudio Barrelier, y en el lavadero donde fue llevado el Ford Ka negro, que habría sido utilizado para trasladar el desmembrado cuerpo de la adolescente de 14 años, el martes por la tarde, un día después de que el acusado usase ese vehículo para trasladarse a la zona de monte donde fue encontrado el cadáver.
El fiscal Raúl Garzón, quien sigue a cargo de la causa, cuenta ahora con la colaboración de la fiscal de Violencia Familiar y de Género Claudia Romero y del fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual Juan Fernando Ávila Echenique. Garzón dictaminó nuevamente anoche el secreto de sumario, medida que se extenderá por diez días.
Ayer la Fiscalía General de Córdoba resolvió que Garzón concentrase todas las investigaciones que tienen como principal acusado a Barrelier, con lo que no solo sigue la investigación por el femicidio de Agostina, sino que asume el caso en el que ese hombre había sido imputado de la privación ilegítima de la libertad de una mujer, expediente abierto el año pasado y que estaba en manos del fiscal Iván Rodríguez.
En esa causa, Barrelier fue acusado, pero se permitió que, tras permanecer detenido solo 20 días, continuase el proceso en libertad. En esas condiciones, mató a Agostina.

La determinación de sumar a dos funcionarios del Ministerio Público especializados en casos de violencia de género fue adoptada por el fiscal general de la provincia, Carlos Lezcano, quien notificó formalmente a Garzón en las últimas horas.
De todas maneras, se aclaró que la investigación continuará en manos de Garzón. Ese fiscal no está obligado a consultar a sus nuevos colaboradores en el caso ni quedará condicionado a que ellos avalen su actuación.
Tras esa decisión, Garzón volvió a defender lo hecho hasta ahora: “A mí no me dijeron ‘investigue este crimen’. A mí me dijeron ‘busque a una niña desaparecida’. La denuncia dio ese direccionamiento y a las pocas horas ya la buscaba toda Córdoba”.
Reiteró el fiscal que la hipótesis inicial estaba vinculada con un encuentro de la adolescente con un supuesto amigo. “A las 48 horas tuvimos una sospecha firme y tomamos decisiones inmediatas. Este señor imputado era el amigo de la mamá de Agostina”, sostuvo.
Sobre los cuestionamientos a su investigación y, en especial, a la manera en que habló en la conferencia de prensa del sábado, planteó en diálogo con Cadena 3: “Los agravios los respondo con trabajo; entiendo las críticas, porque la sociedad está muy golpeada”.
Como se consignó, este miércoles se ordenó un nuevo procedimiento en la casa de la calle Del Campillo, donde Barrelier mató a Agostina. La vivienda fue allanada dos veces y en el primer operativo ya se había recogido información que permitía inferir que la adolescente desaparecida desde el sábado 23 de mayo estaba muerta.
En los nuevos operativos se midieron sonidos, ya que se busca determinar cómo es posible que las otras personas que estaban en la casa esa noche del sábado y madrugada del domingo aseguren no haber escuchado nada, y se removieron algunos artefactos del baño; también retiraron un colchón y bolsas.
El otro procedimiento se concretó en el lavadero de autos donde fue llevado el Ford Ka negro que Soledad, una expareja de Barrelier, le había prestado el lunes 25 de mayo. En ese vehículo fue trasladado el cuerpo al descampado de Ampliación Ferreyra, donde, según los investigadores del caso, el detenido lo enterró.

Ella dijo que su hijo lo llevó a lavar el martes por la tarde. El encargado del lugar contó que estaba “muy lleno de barro y de tierra por fuera, pero limpio por dentro”.
Soledad tendría algún vínculo laboral, según fuentes de la causa, con el bar llamado Las Wachitas en Nueva Córdoba, un barrio pegado al centro que es uno de los núcleos de la movida joven cordobesa. Ese lugar también fue allanado hace unos días.
Anoche, en sus redes sociales, el local publicó que “no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos” que investiga la Justicia. Desmintieron que “las personas imputadas o señaladas en la causa formen parte de la propiedad o la titularidad del negocio”.
Y añadieron: “Colaboramos de manera inmediata y total, permitiendo el acceso y la revisión de las mismas”. Según afirmaron, "no se halló ningún elemento que vincule al establecimiento con la causa".
Subrayaron que el comercio funciona de manera independiente a las actividades particulares o relaciones personales que puedan mantener sus empleados, clientes o terceros fuera del horario y el ámbito laboral.
Enfrentamiento familiar
El padre de Agostina, Gabriel Vega, y sus abogados anoche pidieron que la dueña del auto sea imputada. En el mismo sentido se expresaron los abuelos maternos de la víctima, Miguel y Elizabeth. Ellos son los tres querellantes en la causa; la madre Melisa Herrera hasta ahora no fue admitida.
El enfrentamiento entre las dos familias es extremo. Los abuelos maternos afirmaron haber encontrado en la mañana del miércoles “ordenando” la ropa de Agostina una carta dirigida a su padre en la que le preguntaba “por qué la había maltratado toda la vida”.
Cerca del mediodía, acompañados por su abogado -que la calificó de “prueba muy importante”- se la entregaron al fiscal Garzón. El abuelo subrayó que no quieren que sigan presentando a su hija como “una mala madre. Era una buena madre” a diferencia del padre de la nena. “Ya no firmaba Agostina Vega, sino Heredia, con mi apellido”, graficó.






