Reseña. Dicen de mí, de Gabriela Wiener
Tras acercarse el artificio autobiográfico que propone Gabriela Wiener (Lima, 1975) resuenan unas líneas de Philip Larkin: “la mente en blanco ante el destello”. Si bien la autora trabaja con soltura materiales de la intimidad, la decisión de llevar adelante un libro compuesto por una veintena de entrevistas que remiten directamente a ella activa las resonancias del vacío. “Este libro empieza con una especie de bache personal que se transforma en algo”, escribe en el prólogo. Es que, en medio del afán de verse a sí misma, hay una pregunta por el legado que merece su lugar.
El ejercicio de autofiguración transita por dos zonas de tensión. Uno ligado al oficio, más bien celebratorio y recurrente, que incluye las voces de referentes como Santiago Gamboa, Leila Guerriero y editores, testimonios que incluso la critican explícitamente por querer ser el centro de atención, una forma de desear construirse más que descubrirse. Cristina Fallarás, por caso, transforma la crítica en una virtud: “Te escribes tú, una idea de ti misma, por la que de vez en cuando se cuela la realidad”.
Al centrarse en el núcleo del parentesco, las tonalidades asumen otra profundidad, porque aun teniendo el control de la entrevista, aparece una intimidad que la escritora no domina. Se percibe en las conversaciones con su madre e hija alrededor de la maternidad y la resistencia, con su padre sobre los disgustos de la militancia, y en un intento fallido de que un ex violento revisara su actitud. Quizás se trate de eso: frente al interés por el reconocimiento, aparecen entrelíneas preguntas que, atravesadas por la violencia, dicen algo más.
Dicen de mí
Gabriela Wiener
Cerro amarillo
216 páginas
$26.000










